Hay que saber distinguir entre tener ganas de disfrutar tu vida con alguien y necesitar a alguien para disfrutar tu vida.
Las palabras duelen, pero las acciones matan.
Uno aprende a ser feliz cuando entiende que estar triste no sirve de nada.
Lo que hoy no se valora en el futuro se lamenta.
Cuando Dios borra algo de tu vida, es porque va escribir cosas mejores.